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¨
el siguiente rubro en importancia
es el gasto en vivienda (compra, mejora,
ampliación o construcción);
¨
una proporción menos significativa
(entre 10 y 15% en promedio del gasto
monetario) de los recursos es dedicada
a la llamada
“
inversión productiva
”
.
Si bien este patrón impone límites
insoslayables al papel que puede desempeñar
el flujo de remesas en el desarrollo, existe
evidencia que indica que las remesas,
particularmente los ahorros acumulados por
los hogares y los migrantes, han aportado
cuantiosos recursos para el desarrollo de las
comunidades y micro-regiones con tradición
migratoria, con importantes efectos
multiplicadores en la actividad económica
local y regional. Además, como señala
Chandavarkar (1980),
“
al evaluar el
impacto de las remesas sobre el ahorro y la
inversión internos en los países exportadores
de mano de obra, es importante cuidarse
de la falacia de tratar todo consumo como
necesariamente improductivo. Si bien el
mantenimiento de la familia (comprendida
la vivienda y la educación) constituye
consumo, no por eso es menos deseable
que la ‘inversión’ en países de bajos
ingresos. Hasta donde ello mejore la salud
y el rendimiento de los beneficiarios, es tan
productivo como la inversión en activos
fijos
”
.
Migración, remesas y desarrollo
urante la última década ha surgido
una amplia variedad de índices
que buscan dar transparencia
a la gestión gubernamental y evaluar los
resultados que tienen las políticas públicas
en las dimensiones esenciales del desarrollo
humano. En México, un indicador que ha
sido ampliamente utilizado y ganado amplio
reconocimiento y consenso es el de
marginación, que es una medida de déficit
y de intensidad de las privaciones y
carencias de la población en dimensiones
relativas a la educación, la vivienda y los
ingresos monetarios y que está disponible a
nivel municipal. El índice de desarrollo
humano (
IDH
) también ofrece la posibilidad
de establecer una jerarquía casi visual sobre
quien está mejor y quien peor. Ambos
indicadores muestran una nítida y muy alta
correlación inversa (indicando que los
Gráfica 3.
Número de hogares que reciben remesas, 1992-2000
Fuente: estimaciones de
CONAPO
con base en
INEGI
, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares (
ENIGH
), 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000.
1992
1994
1996
1998
2000
Año
0
200
400
600
800
1 000
1 200
1 400
Miles
D